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Esta canción fue el tema de la película homónima de Manuel Pérez y Víctor Casaus que cuenta la historia de Alberto Delgado Delgado, agente del MININT (Ministerio del Interior), quien se infiltró en las filas de los bandidos alzados del Escambray, llevando así varios cabecillas contrarrevolucionarios a la justicia. Tras descubrirse su doble papel fue asesinado el 29 de abril de 1964 en la finca Maisinicú, Trinidad.

El hombre de Maisinicú


El hombre llena una copa ancha,
aunque no cabe el peso de su extraña gracia,
y brinda por la muerte de su abril.
Después se sube a un sitio inexpugnable
y canta un canto que suena agradable,
mientras por dentro vuelve a maldecir.

El hombre niega de su rica tierra,
es su propio enemigo en esta nueva guerra:
el hombre vio su rostro sucumbir.
Que se abra bien la casa de la historia,
que se revise el trono de la gloria
porque un hombre sin rostro va a morir.

¡Oh, qué sensación,
no tener rostro y contemplar el mundo
con ojos tan profundos
como con ojos de guardián del sol!

¡Oh, qué sensación,
no tener rostro al enfrentar la muerte,
correr la doble suerte
de rastreadores y de perseguidos,
teniendo tanto de estrella, escondido!

Cuánto millón de rostros no tendrá
el que nos regaló la claridad.

(1971)







 
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