Letras de canciones
Vota: +0


Idiomas
 

Traducción automática
       
NOTA IMPORTANTE El uso de traducciones automáticas suele dar resultados inesperados.
 
Aparece en la discografía de

Este árbol que sembramos


Versión de Augusto Blanca
Versión de Amaury Pérez
Si acaso alguna vez hago como que muero,
suelto el columpio y me escondo
en algún rincón del mundo,
no creas lo que ves,
ni des la espalda, ni cortes una rama
de este árbol que sembramos,
y créeme, por favor.

Si acaso alguna vez me distraigo y de momento
no me hacen falta tus manos,
ni te exijo compañía,
no creas lo que oyes,
ni des la espalda, ni cortes una rama
de este árbol que sembramos,
y créeme, por favor.

Si de repente algún día doy un vuelco a mi arena
y echo al mar mi canción,
levanto un muro de piedras, doy un hachazo a esta tierra
o atravieso un corredor.

Si de repente algún día rompo el cielo a latigazos,
corto el tallo de una flor
o abandono en la galaxia a una estrella que agoniza
y va a caer,
no creas lo que hago, cree en mí.

Si salgo un día y me pierdo por algún camino de algas,
si no me ves regresar,
si ya no tengo equilibrio, si esta cuerda se quebrara,
si olvidara el talismán.

Y si voy un día a tu almohada, si dibujara otra cara,
si un fantasma ves volar,
si oyes ruidos que cabalgan, si regresan las siluetas,
si me vienen a buscar.

Si esto llegara a ocurrir
no creas lo que hago, ni lo que oyes,
ni lo que ves,
ni des la espalda, ni cortes una rama
de este árbol que sembramos
que se nos hace gigante,
que nos da sombra y fortuna
que nos cobija y nos nutre... siempre.







 
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM
 
Más nuevoMás leídoMás votado
PUBLICIDAD

 

HOY DESTACAMOS
Novedad discográfica

por Carles Gracia Escarp el 08/06/2026

Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.

HOY EN PORTADA
Historias de vida

por Carles Gracia Escarp el 15/06/2026

Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

 



© 2026 CANCIONEROS.COM