A él le llaman el Rey del Vicio,
a mí me dicen el Rey Pasmao
decidí salir del orificio
y con Sabina me fui al Vedado.
Cuatro amazonas nos esperaban
no más entrar en el Malecón,
los cuatro colores del panorama:
la Habana es un peligro, por dios.
Y se montaron desinhibidas
con su perfume de pacotilla
y un precio fijo para toda la pandilla.
¡Qué loco!
Yo les presento a Joaquín Sabina
mi majarichi, mago del verso
que ha hecho canciones para todo el universo.
Y ni se inmutaron.
Si el gallego paga puede ser lo que quiera,
si el gallego paga puede ser lo que quiera,
si el gallego paga:
Rey de España,
Alcalde de Zalamea,
Emir de Kuwait,
Su Santidad el Papa
o Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Nos fuimos para el Hotel Cohiba
con paso franco en el elevador.
Joaquín me dijo: no te cohíbas,
y yo pedí servicio de habitación.
La camarera trajo el pedido
miró el ambiente y se sonrió
y pa' sus adentros seguro dijo:
estos no aguantan cuatro pa' dos.
Pensé lo mismo: pedir refuerzos
pa' el Sindicato de Trovadores
que en estos casos dicen que son lo mejores.
¡Qué loco! ¡Qué tierno!
Halé el bejuco, cogí la agenda
marqué más números de la cuenta
pero al final siempre oí la misma respuesta.
¡Qué se le va a hacer!
Si Pablo es de su casa,
Silvio está con Niurka,
Santiago con Ofelia,
y Pedro Luis se fue,
Carlitos está con Greta,
Gerardo en la luna
y Polito me dijo que iba a ver.
Vicente con Aurora,
Noel con la rusa,
con los de Habana Abierta
no hay nada que hacer,
y los del Centro Pablo
si te caen en turba
no dejan ni un huesito pa' roer.
Tú dices que no, yo digo que sí,
no dejan ni un huesito pa' roer.
Así que fui combinando besos
ya me sentía en el hit parade,
aunque a mi edad yo te lo confieso
es muy difícil un doble play.
Joaquín desplegó su artillería
tratando de no inflingir la ley
y me gritó aunque no lo consiga
aun así sigo siendo el rey.
Y yo quedé fuera de combate
porque es más fácil en este caso
abrir la boca que levantar otro brazo.
¡Qué loco, qué tierno!
Al otro día encontré una nota
que nos llamaba de caballeros
qué poca marcha Joaquín por tanto dinero.
¡Qué se la va a hacer!
Si Pablo es de su casa,
Silvio está con Niurka,
Santiago con Ofelia,
y Pedro Luis se fue,
Carlitos está con Greta,
Gerardo en la luna
y Polito me dijo que iba a ver.
Vicente con Aurora,
Noel con la rusa,
con los de Habana Abierta
no hay nada que hacer,
y los del Centro Pablo
si te caen en turba
no dejan ni un huesito pa' roer.
Lo cierto es que en la Habana ya no hay más bohemia
y que los trovadores no saben qué hacer
se nos cayó el caché con cuatro mandamientos
pero nuestra leyenda sigue en pie.
Nos dieron las dos, nos dieron las tres pero nuestra leyenda sigue en pie
y que dice el coro, mi coro es pero nuestra leyenda sigue en pie
con un babalao yo lo consulté pero nuestra leyenda sigue en pie
pero aun así sigo siendo el rey pero nuestra leyenda sigue en pie
y que tú verás y que tú vas a ver pero nuestra leyenda sigue en pie
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.