Será la tierra seca,
sin árboles,
el corazón del cielo
hueco y oscuro,
será como el silencio de un bosque sin aire
que olvidaron los pájaros.
Será como la furia,
el aguacero,
un fuego como el hambre
que no se apaga,
será como el silencio de las soledades,
un cuento que no importa,
la historia de nadie.
Comenzó en una plaza
casi olvidada,
el plomo de una tarde
(era septiembre),
se quedaron de ver tras el turno siguiente,
se casaron un sábado.
Después vino la guerra
de hacer los hijos,
de arañar alegrías
cada domingo.
Ella hacía milagros con sus propias manos,
él llegaba dormido
al final del horario.
Cómo hablar del día que calla en la alameda,
de rostros sin nombre
donde nadie espera, nadie espera?
Cómo darle una canción a aquellos que, perdidos,
que volaron hechos viento y primavera?
Cómo abrir al gris un ojo sin nostalgia,
un ojo de piedra, de guitarra negra?
Cómo entrar a las ciudades de otro siglo
y abrazar el aire con tus manos nuevas?
La máquina no sabe,
tritura.
El soñaba con selvas,
sólo soñaba.
Se llamaba Manuel y ella Amanda, recuerdo,
y la calle mojada.
Será como la furia,
el aguacero,
un fuego como el hambre
que no se apaga,
será como el silencio de las soledades,
un cuento que no importa,
la historia de nadie.
Cómo hablar del día que calla en la alameda...
"Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel." *
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