Letras de canciones
Vota: +0


Idiomas
 

Traducción automática
       
NOTA IMPORTANTE El uso de traducciones automáticas suele dar resultados inesperados.
 
Aparece en la discografía de

Ay, mi bien


Versión de Joan Baptista Humet
Los días carecían de emoción,
el cielo siempre amanecía gris,
nevaba en toda mi extensión
y clareó cuando te conocí.

Y no fue nada fácil entregarse,
mi temor me echaba para atrás.
Tan sólo al asumir el riesgo de morir,
yo creo, encontré mi hogar.

Porque te quise, ay, mi bien,
entre el deseo y el miedo al cien por cien.
Porque te quise, ay, mi bien,
lleno de vida y de huida, a medias también.

Hoy ya no tengo ansia ni ansiedad,
ni más espejo que no seas tú.
Bendigo la oportunidad
que me brindó tu mano a cara o cruz.

En ti se estrellan todos mis defectos,
por tu amor desdigo lo que fui.
Ya poco me interesa ser yo mismo o no,
tan sólo ser digno de ti.

Porque soy tuyo, ay, mi bien,
y en ti diluyo mi orgullo y mi desdén.
Porque soy tuyo, ay, mi bien,
y me desgrano en tus manos, allí donde estén.

Si un día me fallara la razón
y me pusiera a hablar en singular,
recuérdame que hice esta canción
y, por favor, no me dejes marchar.

No dejes que otros ojos me confundan,
haz de ti un lazo y átame.
Si veo en tu mirada el brillo que probé,
seguro, sé que no me iré.

Porque te quiero, ay, mi bien,
y soy viajero y espero sobre tu andén.
Porque te quiero, ay, mi bien,
si no me abrigo contigo dime con quién.

(2004)







 
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM
 
Más nuevoMás leídoMás votado
PUBLICIDAD

 

HOY DESTACAMOS
Novedad discográfica

por Carles Gracia Escarp el 08/06/2026

Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.

HOY EN PORTADA
Historias de vida

por Carles Gracia Escarp el 15/06/2026

Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

 



© 2026 CANCIONEROS.COM