El violagambista argentino Julián Polito presentó en su disco Viejo Nuevo Mundo una "genealogía imaginaria, pero probable" del folclore argentino que remite al renacimiento y barroco europeos en una "ecuación política que busca destruir los límites entre la música popular y clásica".
El violista de gamba Julián Polito, junto con su productor Acho Estol, publica su primer disco en solitario Viejo Nuevo Mundo, para demostrar que la música del Barroco europeo y la del folklore sudamericano no son dos cosas tan diferentes.
La tesis de Julián Polito se refleja en las 14 composiciones donde el intérprete yuxtapone texturas rítmicas, armónicas y melódicas de las músicas del barroco y el folclore aunque aclara que, a pesar de las simetrías, el disco "no es una tesis musicológica" y la filiación que traza "no se puede probar".
El disco es una realización independiente que contó con las colaboraciones de las cantantes Verónica Condomí, Dolores Solá, Florencia Bernales, Laura Peralta; el Dúo Coplanacu; más el quenista Jorge Cumbo.
Si bien aparecen tímbricas diversas, casi siempre en forma acústica, en la instrumentación sobresale la viola da gamba, un instrumento cordófono muy difundido en el barroco y de aspecto similar al violonchelo.
"Era el instrumento aristocrático por excelencia. Un símbolo de lo que hoy llamaríamos la oligarquía. Tocar folclore con la viola da gamba, en ese sentido, implica una declaración muy fuerte", expresó Polito en una entrevista con Télam.
Polito, formado en el ambiente de la música clásica, inició sus estudios musicales con la flauta traversa y el violín, y desembocó en la viola da gama que, asegura, "es capaz de producir la música más triste que existe".
"Las diferencias entre la música popular y la clásica no existen. Estoy tratando de destrozar ese límite. Me interesan las buenas melodías, que perduran por siglos", concluye.
El cantautor catalán Joan Manuel Serrat recibirá la máxima distinción académica de la UNCUYO en marzo, en una visita de tres días que incluirá un concierto homenaje con la Orquesta Sinfónica y un encuentro abierto con el público. La resolución destaca su compromiso con la libertad, la diversidad cultural y los derechos humanos.
La cantautora siciliana Carmen Consoli cantó ayer 22 de febrero en Paral·lel 62 de Barcelona dentro del Festival BarnaSants, en un concierto de doble estreno: la presentación en Barcelona de su nuevo disco Amuri Luci (Amor Luz) y su memorable encuentro en el escenario con la Orquestra de Músiques d’Arrel de Catalunya (OMAC).

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