Pocas sorpresas ayer en el concierto de Pedro Guerra en el Palau de la Música de Barcelona aparte de las ya anunciadas de la presencia de Luis Pastor y Miguel Ríos.
El trovador canario expuso básicamente el mismo repertorio de su último CD "Vidas en vivo". Fue un concierto muy correcto, con buenas canciones, buenos músicos y en un marco como el del Palau de la Música que es el ingrediente secreto que convierte un buen plato en uno inmejorable.
Pero Pedro Guerra pareció lucir cansado y quizás le faltó ese punto de emotividad y entrega a la que nos tiene acostumbrados. Esto, unido a ligeros problemas de afinación en las primeras canciones —problemas inusuales en Pedro seguramente provocados por una defectuosa monitorización—, convirtieron el principio del concierto en puro trámite.
El punto de inflexión tuvo lugar con la presencia en el escenario de Luis Pastor, amigo y cuñado de Pedro Guerra. Ambos nos ofrecieron una extraordinaria versión de "Ángel caído" con un Luis Pastor totalmente entregado y cuyo entusiasmo pareció contagiar al canario.
El otro invitado de la noche, Miguel Ríos, acompañó a Pedro en una de sus primeras canciones "Mujer que no tendré" y recibió una tremenda ovación fruto más del cariño y del respeto que de la propia interpretación que fue correcta pero prescindible.
En resumen, un buen concierto donde se recibió lo que se esperaba pero que no pasará a la historia.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos