Carlos Chaouen, marca estilo
Concierto: Carlos Chouen. BarnaSants
Lugar: Luz de Gas
Fecha: 19 de enero de 2008
En su actuación en el Barnasants el gaditano dejó claras varias cosas que ya se sabían: tiene un estilo propio.
Más allá de la voz, que a mí no me parece buena, el gaditano tiene su sello. Esa es su mejor virtud y yo diría que la única. Chaouen no se confunde con ningún otro cantautor, y ése es un detalle que gusta a una gran mayoría: la originalidad.
Pero Chaouen tiene en mi modesta opinión algunos puntos criticables. No es la primera vez que voy a verle y nuevamente me ha dejado indiferente, más bien me he aburrido. ¿Por qué? Pues sencillamente por que él tampoco se divierte en lo que hace y eso se traspasa al auditorio, que parece disfrutar más en su ejercicio de autocomplacencia que el que le traspasa el artista.
La primera parte fue soporífera y solo empezó a mejorar cuando apareció la segunda guitarra en el escenario. Algunas canciones conocidas y coreadas en el público fueron dando un poco de tono a un concierto soso. Yo espero que el de arriba me traspase algún tipo de emoción y Carlos no lo hace. Ese es su primer defecto, pero no el único.
Las canciones son ricas en cuanto a letra, eso es bien cierto, tienen una buena dosis de originalidad y poesía, pero todas son iguales. Todas las canciones que no le canta “a ella”, se las canta a algún tipo de estupefaciente. Demasiado poco bagaje para un cantautor. Yo espero de alguien como él que aparte de las canciones de amor sea capaz de involucrarse de alguna forma en la denuncia de algún tipo de desigualdad, de falta de libertad o de lo que sea, pero a Chaouen le falta compromiso social.
Lo curioso es que vende y bien esa imagen de cantautor medio despistado, medio fumado que no le ha ido nada mal. Ante el éxito (que tiene) con una buena legión de seguidores parece que las críticas están de más, pero uno tiene el derecho de exigir otro tipo de cosas a alguien que se sube a un escenario y no se llama Bisbal o Chayanne. Creo que Carlos está capacitado para más cosas y le veo anclado en el mismo discurso poético-amoroso-urbano.
Lo hace bien con la guitarra y tiene su sello. Además tiene público y gusta. ¿Por qué no es capaz de subir arriba con otro talante más ilusionante y nos deleita con alguna canción que nos demuestre algún tipo de inquietud distinta? Si fuera así seguramente me despertaría del sopor porque a él le veo capaz de hacerlo, pero no quiere. Es una pena.
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