Novedad discográfica
Egrem y Sony lanzan un recopilatorio de Compay Segundo
Egrem y Sony lanzan un recopilatorio de 20 canciones de Compay Segundo que incluye todos sus grandes éxitos (El cuarto de Tula, Balcón de Santiago, Voy pa’ Mayarí, Chicharrones con tostones, La juma de ayer… y por supuesto Chan Chan) de su etapa con EGREM, sin duda la más original y auténtica de su brillante carrera.
Egrem y Sony lanzan un recopilatorio de 20 canciones de Compay Segundo que incluye todos sus grandes éxitos (El cuarto de Tula, Balcón de Santiago, Voy pa’ Mayarí, Chicharrones con tostones, La juma de ayer… y por supuesto Chan Chan) de su etapa con EGREM, sin duda la más original y auténtica de su brillante carrera.
Portada del disco «The Real Cuban Music» de Compay Segundo.
Cuenta la historia y la leyenda que Máximo Francisco Repilado Muñoz se convirtió en Compay Segundo en el año 1949 cuando, junto con su compañero Lorenzo Hierrezuelo, crearon el dúo Los Compadres: a Hierrezuelo se le conocía como Compay (como se decía Compadre en la zona oriental de Cuba) Primo porque hacía la primera voz, y a él se le llamó Compay Segundo porque tocaba el armónico y hacía la segunda voz. Y desde entonces el mito jamás sería conocido de otra manera.
Había nacido en Siboney en 1907 y ya desde muy pequeño comenzó a tocar "de oído" la guitarra y el tres cubano, lo que le permitió crear a partir de ambos un instrumento nuevo, el armónico que es una guitarra de siete cuerdas.
Su carrera artística comenzó con 15 años como clarinetista en la Banda Municipal de Santiago de Cuba y, a partir de ahí, pasó por diferentes conjuntos y agrupaciones: el cuarteto Cubanacán, el quinteto Cuban Stars (dirigido por Ñico Saquito), luego en 1938 en el Cuarteto Hatuey (con Lorenzo Hierrezuelo, Marcelino Guerra y Evelio Machín, hermano de Antonio Machín) que triunfaron también en México, después como clarinetista en el famoso Trío Matamoros cuando el cantante era el gran Beny Moré…
Hasta que en 1949 se produjo el momento clave de su carrera: la creación con Hierrezuelo del dúo Los Compadres que fundaron con el propósito de rescatar la música campesina "de monte adentro", las guajiras y sones de su querida tierra oriental, siendo él mismo el autor de la mayoría de las canciones.
Su etapa con Los Compadres finalizó en 1955 cuando fue sustituido en el dúo por Reynaldo Hierrezuelo, hermano de Lorenzo.
A partir de entonces, comienza su carrera en solitario (dando nombre a su propio grupo) hasta que en 1997 se produce el momento cumbre de su biografía musical: su participación estelar en el proyecto "Buena Vista Social Club" de Ry Cooder que se convierte en un éxito a escala mundial.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.
Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.