Me acosa el carapálida
sobre mi pueblo libre, sobre mi día feliz.
Me acosa con la espuela, el sable y el arnés;
caballería asesina de antes y después
Me acosa el carapálida norteño por el sur,
el este y el oeste, por cada latitud.
Me acosa el carapálida que ha dividido el sol
en hora de metralla y hora de dolor.
La tierra me quiere arrebatar,
el agua me quiere arrebatar,
el aire me quiere arrebatar,
y sólo fuego,
y sólo fuego voy a dar.
Yo soy mi tierra, mi agua, mi aire, mi fuego.
Me acosa el carapálida con el engaño vil,
con cuentas de colores, con trueque de uno a mil.
Me acosa con su elixir de la prostitución.
Me acosa con la gloria perdida de su Dios.
Me acosa el carapálida con su forma de ver
su estética, su ángulo, su estilo, su saber.
Me acosa el carapálida con sintetización
y quiere ungirme el alma con tuercas de robot.
Me acosa el carapálida con la guerra sutil
hasta que digo basta y carga sobre mí.
Me acosa con su monstruo de radiactividad,
su porvenir de arena, su muerte colosal.
Me acosa el carapálida que siempre me acosó,
que acosa a mis hermanos, que acosa mi razón.
Me acosa el carapálida que vive de acosar,
hasta que todos juntos le demos su lugar.
(1979)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
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Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.