Por ti vuelo
la vista se me nubla y un suspiro
me inunda y no me deja respirar.
Prosigo esclavo de tu misterio prohibido,
no creas que abril me pasa inadvertido
que sigo estando loco por ti.
Por ti, soy capaz de todo por ti,
soy capaz de hacerte sentir mil sueños
y es que por ti, soy capaz de todo por ti,
porque tú me haces sentir
que vuelo, que vuelo, que vuelo,
que vuelo y ocupo todo el cielo.
Confieso que cuando se abre un pliegue de tu falda
me fijo, y es que hoy aún me encantas
y me enloqueces cuando echas a andar.
Recuerda que aunque Sabina dice que a los treinta
el amor no quema, pero calienta,
yo sigo ardiendo cada día por ti.
(1997)
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.