El seguidor de arcoiris (o No sabe)
con agua de lluvia y, sin sacudirse
del polvo nocturno, remonta el camino
que hizo la muerte, por ser la primera
que abriera una trocha en la selva
en que habría de alzarse la vida.
El seguidor bien lo sabe y respeta
su signo en la puerta —su puerta con signo—.
Y no sabe de nada.
Y no sabe de nadie.
En el fondo y en la superficie está más
solo que un simple muerto.
Quizás los matices que busca los halle
en las alas de un ángel, entre los demonios
o en otro universo mejor.
Su pobre arco iris tiene dos colores:
el negro y el blanco,
y es triste la lluvia pintada de grises.
Qué cosa más triste —qué triste y qué cosa—.
El seguidor ha cargado los hijos ajenos
sobre sus rodillas gastadas pasando.
«Quien siembre semillas tendrá que regarlas».
Cuando lo recuerda vacía sus bolsillos al suelo,
rompe los papeles al polvo, la hoja de afeitarse,
aunque son sólo escombros que halla
rodando en cunetas de cualquier camino.
Qué miedo a quedarse —quedarse qué miedo—.
El seguidor de arco iris siempre se despide.
Nadie lo conoce a mitad de saludo.
Es un vagabundo lleno de recuerdos
que será olvidado por ser tan ligero,
por no usar corbata ni polvo en el ceño,
por irse a llorar donde lloran los perros:
al fondo de un patio —un patio sin fondo—.
(1969)
A Monchi, que me la inspiró
A Luis Alberto, porque le gustaba
A Navarro, por seguidor de arcoiris
El cantautor barcelonés Enric Hernàez ha muerto a los 68 años. Considerado uno de los nombres más personales de la generación posterior a la Nova Cançó, exploró con libertad estilos como el pop, el jazz, la bossa nova y el rock, así como la musicalización de poesía.
El Covard (El cobarde) es el décimo disco publicado por el cantautor catalán Josep Andújar “Sé”. Incluye una habanera titulada Onades dins del cor (Olas en el corazón), escrita por el autor con música de Llorenç Fernández, canción que encarna la esencia de este nuevo trabajo realizado por un artista ligado a sus orígenes, al mar Mediterráneo, a la “Cançó de taverna” y marinera, a una cultura de tierra y mar que tras sus muchos años de oficio sigue aflorando en todas sus composiciones.