Danza negra
El gran Cocoroco dice : "tu-cu.tu"
La gran Corocora dice: "to-co-to"
Es el sol de hierro que arde en Tombuctú
Es la danza negra de Fernando Poo.
El cerdo en el fango gruñe :"pru-pru-pru"
El sapo en la charca sueña: "cro-cro cro"
Calabó y bambú. Bambú y calabó
Rompen los junjunes en la furiosa ú
Los Gongos trepidan con profunda ó
Es la raza negra que ondulando va
En el ritmo gordo de mariyandá.
Llegan los botucos a la fiesta ya
Danza que te danza, la negra se da
Calabó y bambú
El gran Cocoroco dice : "tu-cu-tu"
La gran Cocoroca dice : "to-co-to"
Pasan tierras rojas islas de betún:
Haití, Martinica, Congo, Camerún,
Las papiamentosas Antillas del ron
Y las patualesas islas del volcán
Que en el grave son del canto se dan
Calabó y bambú , Bambú y calabó
Es el sol de hierro que arde en Tombuctú
Es la danza negra de Fernando Poo
El cerdo en el fango gruñe :"pru-pru-pru"
El sapo en la charca sueña: "cro-cro cro"
Calabó y bambú
Bambú y calabó
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.