Marginal
Allá, por esas orillas del Buenos Aires,
en donde las esperanzas mueren de hambre,
apenas despunta el día, la gente sale
y junta lo que descartan las capitales.
La huaina se lleva un balde de agua potable.
No es fácil, en estos tiempos volverse madre.
Pero es que la sangre tira y, ya ve compadre,
florecen en los baldíos hijos de nadie.
Pero todavía le queda el orgullo,
la raza, la música, el baile.
Como un refusilo le cruza la sangre
y un ronco alarido que eriza la piel.
Y yo brindo por mi gente,
que ríe, que sueña, que sufre, que espera
que un día la patria no tenga fronteras
y a todos les llegue su oportunidad.
Lo que le falta es cultura, dice el que sabe,
como si fuera tan fácil pensar con hambre,
como si fuera pecado querer quedarse
sembrando en el futuro su propia sangre.
Se tira para adelante pa’ no entregarse.
Tal vez allá, con los tiempos, la cosa cambie,
cuando el problema del pobre no sea el hambre,
entonces tendrá mas tiempo pa’ desasnarse.
en donde las esperanzas mueren de hambre,
apenas despunta el día, la gente sale
y junta lo que descartan las capitales.
La huaina se lleva un balde de agua potable.
No es fácil, en estos tiempos volverse madre.
Pero es que la sangre tira y, ya ve compadre,
florecen en los baldíos hijos de nadie.
Pero todavía le queda el orgullo,
la raza, la música, el baile.
Como un refusilo le cruza la sangre
y un ronco alarido que eriza la piel.
Y yo brindo por mi gente,
que ríe, que sueña, que sufre, que espera
que un día la patria no tenga fronteras
y a todos les llegue su oportunidad.
Lo que le falta es cultura, dice el que sabe,
como si fuera tan fácil pensar con hambre,
como si fuera pecado querer quedarse
sembrando en el futuro su propia sangre.
Se tira para adelante pa’ no entregarse.
Tal vez allá, con los tiempos, la cosa cambie,
cuando el problema del pobre no sea el hambre,
entonces tendrá mas tiempo pa’ desasnarse.
Idiomas
Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO
1.
«Suiza 1980», las grabaciones reencontradas de Mercedes Sosa
[28/12/2025]
Una grabación inédita de Mercedes Sosa, registrada en la televisión suiza en 1980 y restaurada 45 años después, permite redescubrir la voz de la cantante tucumana en pleno exilio, en un momento de plenitud artística atravesado por la tristeza del desarraigo y la imposibilidad del regreso.