De aquel tiempo pasado


De aquel tiempo pasado
quedan nombres de calles,
anuncios olvidados,
muñecas de Pekín;
quedan tiernos paisajes
con la niebla a jirones
sujeta al pretil
y un señor a caballo
que mandaba en Madrid:
De aquel tiempo pasado
queda el viento sin fin.

De aquel tiempo pasado
quedan niñas vestidas
con enormes lazadas
y trajes de organdí;
quedan viejos tranvías
cruzando las calles
como nuevo adalid
y un señor a caballo
que mandaba en Madrid:
De aquel tiempo pasado
queda el cielo de gris.

De aquel tiempo pasado
queda el rostro de Brando
a la orilla del agua
en aquel viejo film;
quedan sombras de amigos
que se fueron un día
para siempre de aquí
y un señor a caballo
que mandaba en Madrid:
De aquel tiempo pasado
la nostalgia es París.

De aquel tiempo pasado
quedan tus manos tenues
unidas a mis manos
en las tardes de abril;
quedan hoscas miradas
entre sombras y miedo
de una guerra civil
y un señor a caballo
que mandaba en Madrid:
De aquel tiempo pasado
agridulce es el fin.
De aquel tiempo pasado
sólo te guardo a ti.
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Esta canción aparece en la discografía de
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