Salí de las azucenas
saltando por los rosales,
solo por venirte a ver,
cara de quitapesares.
Cara de quitapesares,
boca de almendro florido,
¿por qué le pagas tan mal
a quien tanto te ha querido?
A quien tanto te ha querido,
ay, le pagas de esa suerte.
Con todo el pecho abrasado
casi he estado a la muerte.
Casi he estado a la muerte
tan solo al considerar
un amor de tanto tiempo,
en lo que vino a parar.
En lo que vino a parar
ese amor tan lisonjero,
estando el mío tan firme
tú me olvidaste primero.
Cogollo:
Que viva la fulanita,
del cielo llovieron guindas,
tres quedaron en el aire
y en su mano la más linda.
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