Resuelta en mar
la luna y bronce por la sombra va
ojos azules, mujer resuelta en mar.
Arena tibia, canción de sal
besa la orilla y me vuelve a tocar
despide al tiempo, rompe mi soledad.
Como he podido dar con ella hoy
no sé si voy, si vengo o me quedo,
acaso debo retenerla más
o sólo mirar como se pierde en el viento.
Bajo la noche suele viajar
alguna estrella entre su pelo habrá
buscando el norte, buscando pues su lugar.
Y si la tengo, y si luego no
es el invierno un lecho sin su olor
luego una hoguera, sin tregua ni redención.
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