Río
anoche supe la verdad.
Creí a mi alma inservible,
pero era cansancio vulgar nada más.
Tú eres un don de la brisa,
un ser de la resurrección,
un pájaro con una risa
capaz de arrastrar a la noche hasta el sol.
Río, río, río. Río de verdad,
como un animal que ha sido puesto en libertad.
Río
me dejo ir en mano alegre,
voy previendo,
porque mañana, a lo mejor, hay un entierro
y una mordida de pantera en lo más mío.
Río
y no es un desafío
a la vida del sueño:
es que vivo camino al cementerio.
(1976)
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