Tirando piedras para el cielo
desde muy niño, un andador
juró pasear en una estrella
por el cosmos.
Y en una expedición al cielo
de polizonte pudo ir.
Y fue durmiendo todo el viaje
en su cubil.
Hasta que al fin fue descubierto
y en una estrella se quedó.
Y hoy viaja todo el firmamento,
como juró.
Y ya hace años que recorre el cielo
de un lado a otro, viendo el universo.
Su barba es una larga cola
que se mece entre planetas
y que siguen remolinos.
Y el sol lo sigue con los ojos
cuando cabalga entre sus trazos.
Ahora echa piedras en el cielo:
ya no las tiene que tirar.
Y es porque nunca tuvo calma
para esperar.
¿Cuál de los rostros que me miran
en algún sueño se ha de echar,
tirando piedras para el cielo
de algún lugar?
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