De quicio
déjame en mi desastre.
Sigue tú con tu vida,
yo te di por perdida
hace ya más de un mes.
No hagas daño,
que se ocupen los años
de cerrar esta herida,
de frenar mi caída,
de quererte al revés.
¿Qué más quieres de mí?
¿Qué pretendes que haga?
No se curan mis llagas
si me acuerdo de ti.
Y me tiro de cabeza
al precipicio del alcohol,
de la tristeza y otros vicios,
la desgana y la pereza,
y pierdo el juicio.
No me saques más de quicio,
te lo pido por favor.
Ya es muy tarde,
no pretendas que guarde
con cariño el recuerdo
Si más loco que cuerdo
me despido de ti.
No me pidas
que me quede en tu vida
si no es para besarte,
si no es para tocarte,
si no es para vivir.
Y ahora largo de aquí
y no olvides tus bragas.
Si tu llama se apaga
Déjame ser feliz.
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