Agua clara
vivir es una guerra
mas vivo enamorado
del mar y de la tierra.
De los ojos pretendo
que me miren de frente,
no quiero los remiendos
de la vida y de la muerte.
El agua clara
que ha de calmar mi sed
la lleva el río.
Bajo la luna
quien la quiere beber.
De los gorriones quiero
lo humilde y lo sencillo,
de la noche el silencio
y el canto de los grillos.
Mas no pretendo al hombre
amilanado y manso,
he dicho corazones
sencillamente alados.
Quisiera ser la lluvia
del otoño el principio
un soplo de frescura
ensalitrado y vivo.
Que vuele por las calles
por los cinco sentidos
hay que curar al aire
que va de muerte herido.
(1982)
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