La casa vieja


Me voy, padre:
me voy muy lejos,
que el campo, padre,
me está comiendo.
Me han contado allá en el pueblo
como ruge el mar
y yo no me muero sin verlo,
quizás no vuelva más.
La noche, padre,
aquí es muy negra
y a veces huele
a rancia y vieja.
Y yo no quiero irme pudriendo
junto a usted y su árbol
y a esa guerra de recuerdos,
la que nadie ha ganado.
No sé por qué
nací carne de arado.
¿Quién ha clavado
en la tierra mis pies?
¿Quién me dará
esos años truncados?
¿Quién ha querido
que sea como usted,
como usted, como usted?

De acuerdo, hijo;
la puerta es ancha,
se te hizo chica,
esta casa;
la fui pariendo
piedra por piedra,
barro, cal y mis manos,
después que vine de mi guerra,
la que tú no has pasado.
Yo te enseñé
cuanto aprendí en la tierra,
y no en la escuela
que nunca pisé;
a mí me gusta la noche tan negra,
mi casa vieja que huele a mi ayer.
Si ha sido vana
toda mi esperanza
y mi trabajo vano fue,
coge tus cosas y vete en calma
y ésta es tu casa
por si quieres volver.

(1977)

Idiomas

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO
1.
Silvio Rodríguez inicia en Barcelona su nueva gira
[02/09/2026] por Xavier Pintanel

El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

2.
Cuando el streaming nos acercó la música, pero alejó a los músicos
[13/08/2026] por Xavier Pintanel

Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.