Mi mano izquierda
dibujar nubes y modelar,
es mi derecha por saludar
la conocida por los demás.
Pero la izquierda es para mí
la de los sueños, la de escribir,
la que señala donde hay que ir,
la que os muestra lo bueno en mí.
Si con las manos puedo empuñar
una y mil armas para matar,
es mi derecha la que apuntó,
pero la izquierda la desarmó.
Por más que quiera que la razón
le marque el paso al corazón,
mi mano izquierda se hace valer,
vuelve a marcarme su parecer.
Si la guitarra quiero tocar,
es mi derecha al rasguear
quien tiene el ritmo, la que se ve
siguiendo el paso que le marqué.
Pero la izquierda me susurró
con sus acordes otra canción.
Mi mano izquierda, del corazón,
siempre en la izquierda mi inspiración.
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