Deslumbrada
lo que te dije,
tan sólo quería hablarte de la fragilidad.
Rocé tu corazón por un instante,
lo tuve entre mis manos,
ahora he de imaginarlo,
olvidarlo, olvidarlo.
Eres esa luz que anda persiguiéndome
como en un escenario
y no puedo hacer nada,
deslumbrada, deslumbrada.
En realidad no debí decirte
cómo me gustabas,
sólo susurrarte: que todo se acaba.
Pero rocé tu corazón, sentí su calma,
lo tuve entre mis manos,
he de poder borrarlo,
imaginarlo, imaginarlo.
Fuiste una luz que lo inundaba todo
en una noche extraña y no pude
hacer nada,
asombrada, deslumbrada.
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