Soy
implicándome en la multitud,
fieles hijos del olvido.
Danzamos la muerte,
el silencio es música feroz.
Si aún fuese el canto
como un ángel unicelular,
traeré la vida desde tanto espanto.
Perdón, me voy a presentar:
Soy un espermatozoide,
partícula de amor,
algo de nada entre millones,
ínfimo grado de luz, como del sur;
nato emigrante, soy mensajero
queriendo también ser el mensaje.
Porque soy un espermatozoide,
altiva voluntad, antónimo de cobarde,
cero coma un aguacero
de probabilidades.
Tantos para un solo sueño,
nadie es amigo de nadie.
Cómo tengo cosas que hacer si fecundo.
Quién me ve con manos y pies en el mundo,
donde por lo menos pueda ser yo mismo,
lejos de esta mierda, llena de egoísmo.
Afuera, nada de miedo.
Afuera siempre habrá luz, si me pierdo.
Nadie quien pregunte para abrirme el pecho:
¿Vienes del izquierdo?, ¿Vienes del derecho?
Afuera, nada de miedo,
afuera siempre habrá luz si me pierdo.
Por mi parte gozo de buena salud.
Nací un domingo de mariscos y carnes
y a la vera de algún buen romance, lo sé,
por las continuas alarmas de combate, lo sé,
por las nostalgias que siento por aquellos que parten.
Porque soy un espermatozoide,
ya escucho la llamada:
Haha... Deséame suerte…
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El Covard (El cobarde) es el décimo disco publicado por el cantautor catalán Josep Andújar “Sé”. Incluye una habanera titulada Onades dins del cor (Olas en el corazón), escrita por el autor con música de Llorenç Fernández, canción que encarna la esencia de este nuevo trabajo realizado por un artista ligado a sus orígenes, al mar Mediterráneo, a la “Cançó de taverna” y marinera, a una cultura de tierra y mar que tras sus muchos años de oficio sigue aflorando en todas sus composiciones.