Manzanas


Como una rosa,
como una rosa,
verdes los pinos
blancas las olas.
Como una rosa,
como una rosa
por la marisma
cantando sola.

Ella es la reina
de las gaviotas,
de los erizos
y las caracolas.
Como una rosa,
como una rosa
los ojos negros
la boca hermosa.

Cuando la luna sale
por los callejones
se escucha en el aire
tangos de felicidad
que saltan del corazón
como las olas del mar.

Que todas las gaditanas
que me parecen manzanas
manzanas, manzanas
cuando van por la alameda
con la luna en la mirada.
Manzanas, manzanas.


Manzanitas de amor
de lima y de limón
pa comérmelas yo
canela en rama.
Son manzanitas de coral
con el corazón de sal
¡que están pa rabiar de guapas!


Como las olas,
como las olas
que van y vienen
con las gaviotas
por la bahía,
como las olas
cruzando el puente
viene esta copla.

Por ver tus ojos
ay, salinera
saltan las bailas
por La Caleta,
y yo en el Faro
con las estrellas
muero por verte
mi piconera.

Cuando por carnavales
por la Plaza Mina
no se entere nadie,
como soy naranjo en flor
yo me pinto de azahar
me pierdo en tu corazón.
Versión de Carlos Cano
Idiomas

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO
1.
Silvio Rodríguez inicia en Barcelona su nueva gira
[02/09/2026] por Xavier Pintanel

El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

2.
Cuando el streaming nos acercó la música, pero alejó a los músicos
[13/08/2026] por Xavier Pintanel

Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.