La danza de los Manueles
comiendo solo en los hoteles.
Caminando por los pasillos con fiebre
pensando sólo en mujeres.
Tropezando entendí
el paso de baile de los placeres.
Cayendo fuera del marco
entendí como son los Manueles.
Bailan mientras van cayendo,
después lloran su suerte.
Manueles caen de boca,
Manueles pasan de frente,
durante generaciones
como una torre de peces.
Parece que un mequetrefe
los fuera apilando sin tino,
primero se toma el vino,
y después acomoda Manueles.
Va haciendo una torre muy alta
como si fueran jureles,
bajo un chorro de luna,
como el orín de un pelele
Manueles vuelan de noche,
en el día no saben ni quiénes
la misma suerte el abuelo,
el padre y el nieto de ese.
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