Te invito
Te invito a descubrir conmigo sensaciones
Te invito a descubrir conmigo lo pendiente
Te invito a compartir conmigo una experiencia
La de juntar nuestras voces con la gente
Quiero sentir tu mano en mi mano
Te ofrezco mi risa, recibo tu encanto
Me alegra formar parte de tu vida
Me alegra encontrarme aquí de frente
De ti por que yo te admiro aunque nunca
Te lo dijera hasta recientemente
Segunda versión
Te invito a descubrir conmigo sensaciones
te invito a descubrir conmigo lo pendiente
te invito a compartir conmigo una experiencia
la de juntar nuestras voces con la gente
Prefiero repartir caricias sin reservas
me gusta regalar palabras como dones
que vuelan tan cerca del cielo que se esconden
y se aparecen atacando corazones
Quiero sentir tu mano en mi mano
te ofrezco mi risa, recibo tu encanto
quiero decir bien suave pero alto
que siempre hubo puentes para conectarnos
Me alegra formar parte de tu vida
me alegra encontrarme aquí de frente
de ti porque yo te admiro aunque nunca
te lo dijera hasta recientemente
recientemente
A Pedro Guerra, te admiro siempre, maestro, esta canción va por ti.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.