La aristocracia del barrio
rondan las aceras
controlando el barrio desde una esquina.
En el índice una alhaja.
El pelo a navaja.
Salpicando betún y brillantina.
Óigales silbar...
Parecen estar
esperándole vecino
para jugar
un mano a mano a los chinos.
Son la aristocracia del barrio.
Lo mejor de cada casa
tomando el sol en la plaza.
Tienen a la madre anciana,
virgen a la hermana
y en las Ramblas, una que es del asunto.
Un padre que murió un día
y la filosofía
del tapete, el compañero y el punto.
Mírenlo burlar... (Míralo jugar...)
Sin pestañear...
Nació chulo y sin remedio.
Pide con seis
y se planta en dos y medio.
Son la aristocracia del barrio.
Tahúres, supersticiosos,
charlatanes y orgullosos.
Traficando en transistores,
en encendedores,
en cosméticos y en bisutería
hasta que el cante de un socio
les cierre el negocio
como poco por seis meses y un día.
Igual que se van
reaparecerán
hechos un figurín, pero
con el color y el perfume del talego.
Son la aristocracia del barrio.
Tránsfugas independientes
mejorando a los presentes.
Si les sigue usted los pasos
verá más de un caso
en la puerta de un Juzgado de Guardia,
que por la hembra y el retaco
deja hasta el tabaco
y hurga en las demandas de La Vanguardia.
Envejecerán
horneando pan.
Cada cual muere a su modo.
Qué se va a hacer
si ha de haber gente pa' todo.
Y la aristocracia del barrio
sentimentales y buenos
en el bar, le echan de menos.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.