Un dia gris a «Madrís»
va arribar no diré d'on,
tant se val, tot és món.
Aquell era un dia gris, bastant trist,
no el recordo exactament,
tant se val, feia vent.
Jo portava un batí gris, bastant trist,
no de seda natural,
tant se val, és igual.
I un pijama també gris, bastant trist,
no sé si el duia cordat,
tant se val, ho he oblidat.
Va donar-me un paper gris, bastant trist,
però com que no sé llegir,
tant se val, li vaig dir.
Va mirar-me amb un ull trist, bastant gris,
i no s'ho va creure pas,
tant se val, quin fracàs.
Aquell era un dia trist, bastant gris,
i jo em trobava a «Madrís»,
tant se val, no és París.
Em demanà el paper trist, bastant gris,
mitja volta i se'n va anar,
tant se val, se'n va anar,
se'n va anar.
Se'n va anar
en un dia poc clar,
no sé pas si tornarà.
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