Cándidos
Ya no hay médico en lo póstumo
Impondrán, célebres los cándidos,
Su vorágine más poética,
Su vorágine.
Vive esta plebe autóctona
como un desolado páramo
viéndose tan mísera y decrépita
sin un santo fiel en la cúspide,
sin un santo fiel.
Sufriendo leyes maléficas
no hay más que subir los ánimos
al compás de un danzar telúrico
al cielo gritar nuestros cánticos,
al cielo gritar.
Presiento que por lo empírico
se ha enloquecido la brújula
el clamor que tuerce los estómagos
va azuzando al fin los espíritus,
va azuzando al fin.
Cándido, libera tu rabia, cándido,
tu vieja ternura, úsala
para revivir tu lóbrega vida de Lázaro.
Cándidos con tanta esperanza cósmica
venid, porque al fin
el ávido rompe su cántaro.
Antes que morir famélico
mártir de un destino trágico
más valdrá reconquistar por último
el honor de ser pueblo intrépido,
El honor de ser.
Rompió el ávido su cántaro.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.