Astronomía
Hay cuarenta millones de kilómetros
No mide el más sutil de los cronómetros
Lo que tarda tu sonrisa en llegar a mi
Que recorra un año luz medido en besos
Orbitando de tu pecho hasta tu ombligo
Y tus sábanas me pongan al abrigo
Hasta ver ese horizonte de sucesos
Nos empujan fuerzas gravitacionales
Que convergen de manera fabulosa
Quiéreme al centro de esta nebulosa
Celebremos nuestras fiestas saturnales
Caerán las leyes
De la astronomía
Si tu trayectoria
Cruza con la mía
Bailaremos
Como dos cuerpos celestes
No habrá fuerza alguna
Que lo contrarreste
Somos hijos de la relatividad
Del principio universal de incertidumbre
Fúgate conmigo deja que te alumbre
Fuera del vacío y de la oscuridad
No habrá tormenta solar ni meteorito
Soy valiente y vengo de un planeta enano
Si me dejas ser tu púlsar favorito
Me echo un pulso con rusos y americanos
Por si acaso también advierto a los chinos
Usaré mi fuerza interestelar
Pueden apartarse ya de mi camino
Voy al infinito y mucho más allá
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.