Dardos de miel
como ojo que alerta
la luz de mi pan
y la sonrisa vistiendo
sombrero de muerto y
zapatos de sal.
Vengo del sueño más largo
navego en un barco sin proa y sin mar
hunde su remo en la tierra
y asoma en la guerra
un cañón musical.
Soy una espera viajando en un tren
soy lo que ves y no es
soy un ladrido en la bruma
que muerde a la luna
y le teme a un ciempiés.
Soy una gota en la llama
un vuelco en la cama
un minuto de más
una bandera sin asta
y un sol que se gasta
por la oscuridad.
Tengo la fiebre en el hielo
y gafas de cielo para respirar
un corazón en el paso
y al pecho un pedazo del pie donde va.
Soy una sombra teñida de piel
soy una mueca en tu sed
soy una mala palabra
clavándote el alma
con dardos de miel.
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