Cuando miro tus ojos
veo en ellos la Patria
no puedo separarlos
de esa imagen tan clara.
Ellos son como el viento
que hace temblar las ramas
tú me miras y entonces
amanece en las Guásimas.
Quédate para siempre
en mi noche, mi lámpara
mi amor tiene en tus ojos
su alimento, su llama
tú duermes y yo escribo
y todo es bello amada
el mundo, las estrellas
los campos y las fábricas.
Quédate para siempre
en mi noche, mi lámpara
que no se apague nunca
ni un día tu mirada,
que no se apague en mí
el azul de esta llama
clara como los días
que crecen en la Patria.
(1972)
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