Cuando despierte
hablando con todos, y estaban contentos
como el ruido de un tren.
Estaban pegados en el firmamento
mis veinte esqueletos hinchados de aire
como el ruido de un tren.
Y en su lugar, posado,
mi ataúd se abrió como riendo.
Adentro estaba el día que nací
y un busto de Vallejo.
Bajo el teléfono de mi madre
había un sol de esos que hacen los niños.
Y los fieles amigos estaban allí,
y los viejos amores estaban allí,
y mis abuelos muertos estaban allí,
y mis botas de tela estaban allí.
Cuando levantaron mis tablas del suelo
crujieron con timbre de polvo del trillo
en un día sin llover.
Y yo en un extremo alcé más la caja
ya casi dormido por toda la noche
bostezando el café.
La calle estaba clara como ayer
sin el menor calor.
Nadie volvió la cara para ver
cuando pasaba yo.
Volví después a casa, me acosté
y soñé el día de hoy.
Y en el sueño soñaba
escribir la canción.
Y en el sueño soñaba
este día de ayer.
Pero no he despertado
y tuve que hacer
de ese sueño esta vida,
hasta despertar.
El cantautor barcelonés Enric Hernàez ha muerto a los 68 años. Considerado uno de los nombres más personales de la generación posterior a la Nova Cançó, exploró con libertad estilos como el pop, el jazz, la bossa nova y el rock, así como la musicalización de poesía.
El Covard (El cobarde) es el décimo disco publicado por el cantautor catalán Josep Andújar “Sé”. Incluye una habanera titulada Onades dins del cor (Olas en el corazón), escrita por el autor con música de Llorenç Fernández, canción que encarna la esencia de este nuevo trabajo realizado por un artista ligado a sus orígenes, al mar Mediterráneo, a la “Cançó de taverna” y marinera, a una cultura de tierra y mar que tras sus muchos años de oficio sigue aflorando en todas sus composiciones.