La oncena
blanqueando de espuma el río
y el río se va a la nube,
libre como el campo mío.
No quieran ponerme moldes
para cantarle a la tierra.
Yo canto con toda el alma,
pero canto a mi manera.
Me gusta la voz del viento,
que siempre canta distinto,
aunque parezca lo mismo...
Me anda faltando una nota
pa' llegar a la docena.
Por eso, mi chacarera
se va llamando "la oncena".
No me importa que no escuchen,
si no quieren escucharme;
mi cantar lo aprende el viento:
alguien habrá de heredarme.
No quiero quedarme quieto,
junto a la vida que anda;
sobre el agua que se estanca,
se va la noche estrellada.
Cada cual diga su copla.
No me gusta andar camino,
que otros hayan recorrido...
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El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.