Los dientes de tiburón
cinco millones por día,
dos mil millones por año,
diez mil millones en cinco,
por cada mil que se van
en la tierra queda un muerto
a mil dólares por muerto
cuatro veces por minuto está la vida.
Nunca han salido baratos
los dientes de tiburón,
quizás esto sea una causa,
quizás sea una razón.
El asunto no es quererse,
comer el mundo de un golpe,
el asunto es ver en cuantos
pedazos hay que partirlo,
organizar la comida
a niveles de guerrilla
y nosotros tener siempre
un compañero atento
en la tintorería.
Cada plato de la mesa
debe usarlo un comensal,
no debe quedarse un sitio
sin su boca en su lugar.
En grandes y chicas cenas
nos comeremos al mundo,
no hay vanguardia sin espalda,
no hay ejercito eficaz
sin retaguardia.
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