El Roncador
Ronca su sueño sin temor
Entre alarmas y guardaespaldas
La vida es justa, sí señor
Tras tan abnegada labor
Bien merecida está su calma
Con vengativa insensatez
Sus víctimas piden a un juez
Prisión para “El Bello Durmiente”
Mientras en la calle se ve
La bien rankeada estupidez,
La indiferencia de la gente
Nada tortura su razón
Su sueño es plácido en resumen
Ni campos de concentración,
Ni almas en pena y represión,
Su Majestad se sabe impune
La tierra suma rotación,
El rebaño duerme en el fondo
El mudo aún no encuentra su voz
La Justicia sufre de tos
Y Dios sigue haciéndose el sordo
Tranquilo el viejo dictador
Duerme babeando sin pudor
Su humanidad beatificada
A nada teme el Redentor
Lo ampara la Constitución,
La curia y las Fuerzas Armadas
La Democracia de cartón
Acomodada en su sillón
Hace la vista gorda y calla
Mientras en la televisión
Farandulea la nación
Y en un rincón la historia sangra
Ronca que ronca el roncador,
Ronca y se escucha desde lejos
Entre el olvido y la omisión
La vergüenza es condenación
Si el dictador muere de viejo.
El cantautor barcelonés Enric Hernàez ha muerto a los 68 años. Considerado uno de los nombres más personales de la generación posterior a la Nova Cançó, exploró con libertad estilos como el pop, el jazz, la bossa nova y el rock, así como la musicalización de poesía.
El Covard (El cobarde) es el décimo disco publicado por el cantautor catalán Josep Andújar “Sé”. Incluye una habanera titulada Onades dins del cor (Olas en el corazón), escrita por el autor con música de Llorenç Fernández, canción que encarna la esencia de este nuevo trabajo realizado por un artista ligado a sus orígenes, al mar Mediterráneo, a la “Cançó de taverna” y marinera, a una cultura de tierra y mar que tras sus muchos años de oficio sigue aflorando en todas sus composiciones.