La mañana después


La mañana después de la tormenta
por la cuenca del árbol desraizado
echa la tierra fuente de frescura.
Y es más alegre el verde de los árboles
y el aire está como lleno de banderas
y el cielo es un dosel de gloria azul
y se inundan los pechos de los hombres
de una titánica alegría.

Allá por sobre los depósitos de muerte
aletea, como redimiéndose,
y se pierde por lo alto de los árboles
la luna que surge invicta de la podredumbre.
La amapola más roja y más leve
crece sobre las tumbas desatendidas.

El árbol que da mejor fruta
es el que tiene debajo un muerto.
Versión de Vicente Feliú
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Fragmento del discurso "Los Pinos nuevos", de José Martí

Esta canción aparece en la discografía de
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