Yo fui una vez (o Bendita)
yo fui una vez el cielo,
yo fui una vez sinsonte,
yo fui una vez lo nuevo.
Lo nuevo,
sinsonte,
el cielo
y monte.
Bendita, bendita aquella vez.
Yo fui una vez la fuente,
yo fui una vez ventana,
yo fui una vez simiente,
yo fui una vez mañana.
Mañana,
simiente,
ventana
y fuente.
Bendita, bendita aquella vez.
A la patrona yo le pediré en la ermita
Bendita, bendita aquella vez.
que nos libere del bloqueo y de los trogloditas
Bendita, bendita aquella vez.
que la salida y las entradas sean expeditas
Bendita, bendita aquella vez.
para que la existencia de los hijos sea bonita
Bendita, bendita aquella vez.
y que opinar deje de ser jugar con dinamita
Bendita, bendita aquella vez.
a ver si la fraternidad humana resucita
Bendita, bendita aquella vez.
a ver si al fin la lucidez del alma nos visita
Bendita, bendita aquella vez.
y llegue la oportunidad de ser cosmopolitas
dime Cachita.
(2006)
A Consuelo Elba y sus compañeras serranas
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.