El orden de las cosas
y liberando otoños se me escapó tu hastío:
si hundes los ojos negros en medio de tus penas
encontrarás un duro dolor, que es también mío.
Nada podrá librarte de mi ciudad cerrada,
ni hará cal y cenizas de lo que fue una lumbre:
cada vez que tus alas se cierren fatigadas
volverás a mi mundo, cediendo a la costumbre.
El tiempo que tú yazgas
con otra gente puedes
considerarlo siempre
como horas no vividas.
La soledad te acosa,
la noche se te arrima,
tienes la luz muriendo
y el corazón en ruinas.
Vientos huracanados doblaron tu alma esquiva
el día en que tu viaje se extravió por mis selvas:
he alumbrado mi puerta con una luz muy viva
para que dulcemente la apagues cuando vuelvas.
(1956)
Bolero
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.