Chamarrita de los milicos
no son para los ricos;
si alguno llega a entrar,
difícil que haya lugar.
Allí cerca hay un cuartel
con cañón y coronel.
Chamarrita cuartelera,
no te olvides que hay gente afuera.
La otra noche en una farra,
un milico con guitarra,
mirándolo al patrón
le cantaba esta canción:
“aunque salga a hacer mandados,
un milico es un soldado”.
Chamarrita de los milicos,
no te olvides que no son ricos.
Los boliches del Cerrito
están llenos de milicos
con ropa militar
y otros de particular:
una cosa es una cosa
y otra cosa es otra cosa.
Chamarrita del miliciano,
los milicos son tus hermanos.*
Si se forma algún merengue,
el cuartel de los Blandengues
se queda donde está
–cada cosa en su lugar–;
los milicos no son bobos,
aunque sirvan para todo.
Chamarrita de los milicos,
no te olvides que no son ricos.
Los boliches del Cerrito
están llenos de milicos,
y el milico cantor
les entona esta canción:
“Cuando pasa el Presidente,
los milicos ya no son gente.” **
Chamarrita cuartelera,
no te olvides que hay gente afuera,
cuando cantes pa’ los milicos,
no te olvides que no son ricos,
y el orgullo que no te sobre,
no te olvides que hay otros pobres.
* En las versiones posteriores, en lugar de los versos que dicen “Chamarrita del miliciano, / los hermanos.”, repite “Chamarrita cuartelera, / no te olvides que hay gente afuera”.
** Por los versos “Cuando pasa el Presidente, / los milicos ya no son gente.” en la versión del disco Primer Festival Internacional de la Canción Popular, dice “Hay milicos de los buenos / como los milicos chilenos”, y en la que aparece en Textos políticos (2004), tomada de una actuación en vivo de 1977, canta “Hay milicos y milicos / de los grande’ y de los chicos” y, además agrega una estrofa completa antes de la final: “Hay milicos con conciencia, / milicos que no piensan / y algunos que yo sé / creen que el pueblo no los ve. / Hay milicos como hormigas / pero todos no son Artigas”.
(1970)
Chamarrita
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
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