Milonga del alma I
buen bailarín
dicen que murió primero
su chiquilín.
Era un niño un elefante
gris, gigantón
en sus años de gigante
nunca creció.
Cuando un niño verdadero
se hace morir
vuelve un martes o un febrero
para vivir.
Era un niño un elefante
gris, gigantón
en sus años de gigante
nunca nació.
Y es que los niños de enero
sin buen amor
cantan como los horneros
poca canción.
Era un niño un elefante
gris, gigantón
dicen que murió gigante
su corazón.
(La puntuación y la versificación son de Alfredo Zitarrosa)
(1988)
Milonga
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.