Triunfo de los vencidos
de los vencidos;
de los que nada tienen,
de los sufridos.
Nunca tuvieron nada,
menos cobijo;
sosteniendo la suerte
de algún caudillo.
Éste es el triunfo, madre,
que canto y grito;
por tanto gaucho muerto
desconocido.
Le hablaron de pelea,
probó el cuchillo;
agarró sus cacharpas,
sonriendo al hijo.
Éste es el triunfo, madre,
de los perdidos,
vueltos tierra del llano,
agua del río,
remolino de polvo,
flor de espartillo;
éste es el triunfo, madre,
de los vencidos.
(1975)
Triunfo
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
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