A favor de tu piel
tengo de testigo la luna:
jugué mi inocencia,
gané tu locura.
Derechito al edén,
sin demoras y sin regreso:
si esperan tus besos,
quién para ese tren
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
que aprendí mejor que la mía,
llené mi cuaderno
con tu geografía.
Se borró la ciudad,
ya sólo eras tú mi paisaje,
mi sur, mi viaje,
mi punto final.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
de todos los mundos posibles,
viví entre tu pecho
y tu boca infalible.
Te podría tocar
con los dedos de la memoria,
contar nuestra historia
lunar por lunar,
a favor de tu piel.
A favor de tu piel,
ahora ya sin prisa ninguna,
pasé aquella noche
de las mil y una.
Pero no pudo ser,
se perdió un pasaje del cuento,
un golpe de viento,
un no y un porqué.
El poniente sopló,
mi fortuna se fue,
y rendido a favor de tu piel.
No hay un sitio mejor,
preso y a tu merced,
yo rendido a favor de tu piel.
Si hay un sitio mejor,
no lo quiero saber,
yo rendido a favor de tu piel.
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