Bordados
ansias de creer en la luz
que se escapó hacia el mar.
Largo atardecer,
nubes que no van a ceder,
como el dolor encallan.
Quien te vio bailar,
ahora viste guerras y sal
que estalla.
Madre que bordó
en tus vestidos números que
podían sedar mil balas.
¿Cuánto ha de esperar
para ver la puerta abierta
otra vez a la amistad?
Antes que el miedo inunde el mar prende una vela,
reza tu canción de fantasmas
porque ella está bailando de espalda al mar,
ella está de espalda al mar.
Puerto que bordó,
en tu destino peces de miel
hoy viste cruz y espada.
¿Cuánto ha de esperar
para hablar del cielo bajo sus pies
de esa amistad?
Ruge tu espada,
porque ella está bailando de espalda al mar,
ella está de espalda al mar.
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