Fumar en Berlín
una forma cansada de mirar en tu orilla.
Ahora que se puede fumar en Berlín
me acuerdo poco a poco de Marlene Dietrich,
aquél ángel azul que nos hizo vivir
como haber olvidado aquellos tilos
que se volvieron luego el hueco de un espacio.
Si lo hizo Graham Green, como mirar ahora
de pronto tu perfil si tu no estás al lado
es tener en mis brazos toda la guerra fría
en este mundo absurdo
en este muro blanco
lloran de arriba abajo los días de repente
que han gastado ya todos los humos o los sótanos,
quizás con mis canciones,
quizás unos azares
pero nada ni un muro
me apartará de ti.
Es sólo una canción
para hablar de Berlín.
(1998)
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