Árboles
que no se llenan los bolsillos
de aguaceros,
que no sólo viven
de verdes pensamientos
amarillos
sino que les sacan
puntas a las hojas
para adelantarse al rumbo
venidero de sus frutos.
Estos árboles
que aprenden con la lluvia
a no mojarse los pies
aun cuando el agua les suba
a la cintura.
Estos árboles
se comunican con la doncella que está
con dolores para que multiplique
el número de su amante por sí misma,
para que pueda decir:
“Amado, multiplícate dentro de mí,
para cuando la emoción se acerque
a su cuadrado,
tu imaginación cautive
la palabra con labios”.
Estos árboles
le dan albergue a la opinión
desamparada que tan elocuentemente
cultiva la anonimia,
donde la madera verde de la lluvia
le brota en llamaradas
por los dedos.
Aquellos árboles
producen la tela incombustible
de su fuego con la nieve
imposible del verano,
con lo que sucede
en la noche de abril
de cualquier mes de mayo,
para que lo imposible
escale en el gozo de su desventura
la cima infranqueable
de lo que la claridad no deja ver.
Aquellos árboles
ponen a madurar su ir en su venir,
aprendiendo a salir en su llegar.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
El Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste concederá este viernes 11 de septiembre de 2026 el "Premio Salvador Allende" a Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a una trayectoria vinculada a la cultura, la defensa de la democracia y los derechos humanos y a su relación con América Latina. La ceremonia tendrá lugar a las 17:00 horas en la Sala Igea del Palazzo Mattei di Paganica, sede histórica del Instituto de la Enciclopedia Italiana Treccani, en Roma, en colaboración con la Enciclopedia Italiana Treccani-Fundación Treccani Cultura.