La décima es patria entera
de diciembre en Boriquén
la tierra se envuelve en
la décima de un trovero.
Es el cántigo sincero
del trovador de la sierra
que en su montaña se encierra
y en la brisa de la aurora
envuelve el verso que aflora
a sus labios de jilguero.
Campo, pueblo, isla entera
es conciencia navideña,
es poesía que se empeña
el ondear en la pradera.
En la calle sanjuanera
de San Sebastián es flor,
en La Perla es amor
y en Cantera dignidad
porque es canto de amistad
el canto del trovador.
Se abrazan en el camino,
se contorsionan de amor
las décimas del cantor
que es jíbaro campesino.
De la ciudad surge el trino
de este trovador urbano
que junto al trovero hermano
del campo puertorriqueño
va cantando con empeño
la espinela mano a mano.
La canción de Navidad
que el campo y el pueblo espera
la traigo como bandera
de toda la vecindad.
Es del campo y la ciudad,
rural y urbana viajera,
que se duerme lisonjera
y se despierta halagüeña
porque en nuestra tierra isleña
la décima es patria entera.
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