Llanto de esmeraldas
El tiempo deshecho que tanto he perdido gritando
Todo se me aparece tal como si en el canto distante
Hubiera dejado la sal que hace bueno el pan.
Si alguien me pregunta cuando, diré: en ningún lugar;
Si alguien me pide dónde, diré que nunca…
Me haré el loco, pues no quiero el desahogo
De las tristeza que me hiela porque es fuego.
Tan solo sé que alguien me hacía llorar
Y yo quería. ¡Dulce engaño!
-¡Pensar que es falsa la excusa de amar!
Escucho la música: nace de un cielo claro,
De una noche mágica que quiere mi llanto
Y ahora ya tengo la clave: llorar es cantar.
Traducción: Carles Gracia Escarp
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